martes, 27 de octubre de 2009

The suspicions of Mr. Whicher or The murder at Road Hill House


Bueno, primer post desde hace tiempo, aún salpicado de la resaca de una mudanza interminable...
Y lo escribo para hablar de otro libro comprado en otro aeropuerto, en este caso en el aeropuerto de Glasgow este agosto pasado. Creo que en el fondo los aeropuertos son un buen sitio para comprar libros en otros idiomas, porque la verdad es que aquí en casa o buscas algo concreto y lo encargas en la librería, o te vas a la Fnac. Y a veces incluso así es difícil encontrar algo interesante...
El libro tiene un título larguísimo... Al principio no sabía si se trataba de un único libro o de una recopilación de dos historias... Pero en cuanto lo abrí me di cuenta de que era un único libro con dos títulos... Cosas de los ingleses...
No se trata de ninguna novela negra de ficción en plan Connan Doyle, a pesar de lo que el título pueda sugerir. El libro habla sobre una historia real que sucedió en el siglo XIX en la campiña de la Inglaterra victoriana: un niño de apenas 3 años apareció muerto, víctima de un brutal asesinato. En el libro se explica todo lo sucedido antes del crimen, durante la larga investigación posterior, los juicios, los sospechosos... La historia llega hasta bien entrado el siglo XX. Pero lo mejor del libro no es la historia del crimen en sí, que es un intríngulis descomunal con cierto sabor al clásico "Otra Vuelta de Tuerca" de Henry James que leí hace años. Lo mejor del libro es que la autora aprovecha la historia del asesinato para desgranar la vida del primer detective real de toda la historia (un hombre de carne y hueso llamado Jack Whicher), y explica cómo, cuándo, dónde y por qué se creó el primer cuerpo de detectives en un departamento de policía (fue en Scotland Yard, ¿alguien lo dudaba?), cómo era la vida de un detective en la época, cómo les trataba la gente (al principio no estaban demasiado bien vistos en la sociedad), o curiosidades como cuándo y por qué se empezaron a utilizar palabras como "sabueso" o "usmear" referidas a la policía, o por qué a los policias londinenses les llaman "bobbies". Así que en el fondo te puedes imaginar el libro como un documental de la tele del National Geographic.
Me ha gustado, por lo que lo recomiendo a los que os atreváis a leerlo en versión original. No sé si está editado en español o catalán, pero creo que traducido perdería parte de la gracia, ya que otra de las cosas que hace la autora es hablar sobre la jerga de ciertos barrios, de cierta época, de cierto tipo de personas..., cosa que a mi me ha resultado de lo más entretenido.
:)

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